Por Daniel Peña

Una nueva ley para estimular la generación de empleo y la formalización y creación de nuevas compañías fue recientemente aprobada por el gobierno colombiano, con la que se buscan reducir los altos índices de desempleo e informalidad en el país.

La nueva medida busca atraer a los nuevos empresarios para que legalicen sus negocios y contraten personal joven y a discapacitados a través de estímulos fiscales importantes, como un 0% de impuesto de renta los primeros dos años de existencia y una progresividad que lleva a pagar el 100% de tal impuesto sólo al cabo del sexto año desde la constitución de la sociedad.

Con la medida se vislumbran oportunidades para que pequeñas y medianas empresas inicien su actividad económica y se formalicen en 2011. Por ejemplo, proyectos con menos de 50 empleados y activos inferiores a 5.000 salarios mínimos mensuales legales vigentes (2.700 millones de pesos aproximadamente) contarán con una ventaja competitiva enorme frente a sus competidores que ya se encuentran en operación, de al menos 33% de margen en su negocio.

Un gran estímulo para un país con informalidad en muchos sectores de su economía. En el tema laboral la situación no es diferente, ya que el empleo informal supera al formal. Deberemos esperar para ver la efectividad de esta medida, con el fin de que se acentúen la vigilancia y el control, se beneficien los consumidores y se facilite la priorización de objetivos de política pública.