Bajo el régimen ordinario, los beneficiarios de transferencias monetarias condicionadas deben acreditar cumplimiento de obligaciones periódicas, asistencia escolar, controles de salud, participación en programas de capacitación, para conservar el beneficio. El incumplimiento genera suspensión o retiro del apoyo. Se suspende temporalmente esa verificación, garantizando la continuidad de los pagos a los hogares afectados, independientemente de si pueden o no cumplir sus corresponsabilidades en el contexto del desastre. No elimina el programa ni los beneficios; únicamente congela el mecanismo de control mientras la emergencia lo justifique.