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Daniel Peña

Llegó el día de conocer el Plan Nacional de Desarrollo para el próximo cuatrienio. El viernes próximo el gobierno lo radicará en el Congreso. El equipo gubernamental ya se encuentra más integrado en sus tareas y puede predecir metas posibles y probables.

La “sorpresa” del invierno afectó el presupuesto y los objetivos inicialmente propuestos el año pasado en los primeros borradores. El buen gobierno y la prosperidad aparecen como los dos temas de fondo. Si se cumplieran a cabalidad sería un avance significativo para la democracia de Colombia. Ahora el reto también es reconstruir lo que se devastó por las lluvias.

En gran parte el Plan de Desarrollo no solamente va a ser ejecutado por entidades estatales tradicionales sino por el Fondo o Agencia de Reconstrucción a cargo de una junta mixta: Ministros y Empresarios y con el expresidente del Bancolombia al mando. Esta agencia tendrá un régimen privado de contratación –sin licitaciones y concursos- y casi 15 billones de pesos de presupuesto. Gran flexibilidad pero un gran reto de administración de recursos, de transparencia y de control.

La competitividad va de la mano de la prosperidad así es que los ejes fundamentales, llamado por el gobierno “locomotoras” deberán marchar: minería pero sin devastar el medio ambiente, ciencia y tecnología con protección de propiedad intelectual, comercio electrónico para disminuir barreras de entrada y agroindustria para exportación.

imagen de notcias24.com