Convergencia regulatoria en la era digital: el impacto de la Ley GENIUS de EE. UU. sobre las monedas estables y el Decreto 1069 de Colombia sobre los sistemas de pago de bajo valor
Por Daniel Peña Valenzuela, socio de Peña Mancero Abogados
1. Introducción
La rápida evolución de las tecnologías financieras ha llevado a los gobiernos de todo el mundo a reevaluar sus marcos regulatorios. Este documento examina la intersección entre la Ley GENIUS de los Estados Unidos, un ambicioso esfuerzo legislativo para regular las monedas estables, y el Decreto 1069 de Colombia de octubre de 2025, que moderniza los sistemas de pago de bajo valor del país. Mediante el análisis de las implicaciones de estos dos instrumentos, el documento explora cómo los avances normativos transfronterizos influyen en los ecosistemas financieros nacionales, en particular en mercados emergentes como el de Colombia.
La digitalización de los servicios financieros ha catalizado un cambio de paradigma en la forma en que se procesan los pagos, se almacenan los activos y se establece la confianza en las transacciones económicas. En respuesta a ello, los gobiernos han comenzado a elaborar leyes que abordan los retos y oportunidades que plantean las monedas digitales y las infraestructuras de pago descentralizadas. La Ley GENIUS de Estados Unidos y el Decreto 1069 de Colombia representan dos de esas iniciativas, cada una de ellas adaptada a su respectiva jurisdicción, pero con aspiraciones normativas comunes. Este documento investiga las posibles sinergias y tensiones entre estos marcos y sus implicaciones para el sector financiero de Colombia.
2. La Ley GENIUS: un nuevo marco regulatorio para las monedas estables
Promulgada en julio de 2025, la Ley GENIUS (Garantía de Infraestructura Nacional Esencial mediante Monedas Estables) constituye la primera legislación federal integral en los Estados Unidos destinada a regular la emisión, circulación y supervisión de las monedas estables. Las disposiciones clave de la ley incluyen:
Respaldo obligatorio de activos para los emisores de monedas estables, con reservas mantenidas en instrumentos de alta liquidez, como los valores del Tesoro de los Estados Unidos.
Requisitos de licencia de la Reserva Federal y la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), dependiendo de la naturaleza de la moneda estable.
Obligaciones de interoperabilidad con los sistemas de pago y las carteras digitales existentes.
Mandatos de protección al consumidor, incluida la transparencia en las comisiones por transacción, los mecanismos de resolución de disputas y las garantías de privacidad de los datos.
La Ley GENIUS posiciona a las monedas estables como instrumentos legítimos dentro del sistema financiero en general, lo que podría allanar el camino para su integración en las infraestructuras de pago convencionales. Su influencia extraterritorial es especialmente relevante para los países con fuertes vínculos financieros con Estados Unidos o con importantes flujos de remesas denominadas en dólares.
3. Decreto 1069 de Colombia: reforma de los sistemas de pago de bajo valor
En octubre de 2025, el Ministerio de Hacienda de Colombia emitió el Decreto 1069, una normativa histórica destinada a mejorar la eficiencia, la seguridad y la accesibilidad de los sistemas de pago de bajo valor. El decreto establece lo siguiente:
Interoperabilidad en tiempo real entre instituciones financieras con más de 1,5 millones de cuentas activas.
Umbrales mínimos de disponibilidad del servicio del 99 % mensual para las plataformas de pago.
Procedimientos estandarizados para la corrección de errores y la mitigación del fraude.
El establecimiento del Consejo Nacional de Pagos, un órgano consultivo multisectorial compuesto por representantes de los sectores público y privado.
El Decreto 1069 refleja el compromiso de Colombia con el fomento de la inclusión financiera y la transformación digital. Al dar prioridad a las transacciones de bajo valor, la normativa se centra en las necesidades financieras cotidianas de los consumidores y las pequeñas empresas, que a menudo no están atendidas por los modelos bancarios tradicionales.
4. Puntos de convergencia: sinergias normativas y alineación estratégica
A pesar de sus distintos ámbitos de aplicación y jurisdicciones, la Ley GENIUS y el Decreto 1069 presentan notables áreas de convergencia. Entre ellas se incluyen:
a. La interoperabilidad como imperativo estratégico
Ambas normativas subrayan la importancia de la interoperabilidad. La Ley GENIUS exige que las stablecoins se integren perfectamente en las redes de pago existentes, mientras que el Decreto 1069 impone la interoperabilidad en tiempo real entre las instituciones financieras colombianas. Este énfasis compartido facilita las transacciones transfronterizas y sienta las bases para la adopción de las monedas estables en el panorama de pagos nacionales de Colombia.
b. Protección y confianza del consumidor
Tanto la Ley GENIUS como el Decreto 1069 dan prioridad a la protección del consumidor. La primera exige transparencia y resolución de disputas para los usuarios de monedas estables, mientras que la segunda introduce protocolos para la corrección de errores y la prevención del fraude en los pagos de bajo valor. Estas disposiciones son esenciales para generar confianza en los servicios financieros digitales, especialmente entre las poblaciones con conocimientos financieros limitados.
c. Coordinación institucional y gobernanza
La creación del Consejo Nacional de Pagos en Colombia y la doble supervisión de las monedas estables por parte de las agencias reguladoras estadounidenses reflejan una tendencia más amplia hacia la gobernanza colaborativa. Estos acuerdos institucionales permiten a los reguladores responder de forma dinámica a las innovaciones tecnológicas y a la evolución del mercado, al tiempo que fomentan el diálogo internacional sobre las mejores prácticas.
5. Implicaciones para el ecosistema financiero de Colombia
La promulgación de la Ley GENIUS tiene varias implicaciones para Colombia, tanto directas como indirectas:
a. Catalizar la innovación en tecnología financiera
La claridad normativa que proporciona la Ley GENIUS puede animar a los emisores de monedas estables con sede en Estados Unidos a expandirse a mercados emergentes, entre ellos Colombia. Esto podría estimular la competencia y la innovación en el sector de la tecnología financiera colombiana, especialmente en áreas como las remesas, los pagos entre particulares y el ahorro digital.
b. Riesgo de desintermediación
La proliferación de las monedas estables como instrumentos de pago puede poner en tela de juicio el papel tradicional de los bancos como intermediarios. El Decreto 1069 pretende mitigar este riesgo obligando a los bancos a modernizar sus infraestructuras de pago y a ofrecer servicios digitales competitivos.
c. Lagunas normativas y necesidad de armonización
Colombia carece actualmente de un marco jurídico específico para las monedas estables. La Ley GENIUS puede servir de modelo para la futura legislación, ayudando a los reguladores colombianos a definir el estatus jurídico, los requisitos operativos y los mecanismos de supervisión de los emisores de monedas estables que operan en el país.
6. Retos y oportunidades
Retos
Fragmentación normativa: La ausencia de normas globales para las monedas estables puede dar lugar a conflictos jurisdiccionales y a cargas de cumplimiento para los operadores transfronterizos.
Preparación tecnológica: Las instituciones financieras colombianas deben invertir en la mejora de las infraestructuras para cumplir las normas de interoperabilidad y disponibilidad establecidas en el Decreto 1069.
Concienciación pública: La adopción de instrumentos de pago digitales requiere sólidas iniciativas de educación del consumidor para garantizar un uso informado y la mitigación de riesgos.
Oportunidades
Inclusión financiera: Las monedas estables y los pagos digitales de bajo valor pueden ampliar los servicios financieros a las poblaciones desatendidas, especialmente en los sectores rurales e informales.
Rentabilidad: Las transacciones digitales reducen los costes operativos para las empresas y los consumidores, lo que mejora la productividad económica.
Inversión extranjera: Un entorno regulatorio coherente y con visión de futuro puede atraer a empresas internacionales de tecnología financiera que buscan oportunidades de expansión en América Latina.
7. Recomendaciones políticas
Para aprovechar el impulso regulatorio generado por la Ley GENIUS y el Decreto 1069, los responsables políticos colombianos deberían considerar las siguientes medidas:
Redactar una ley integral sobre monedas estables, que incorpore las lecciones aprendidas de la Ley GENIUS y se adapte al contexto económico y tecnológico de Colombia.
Reforzar los protocolos de ciberseguridad para las plataformas de pago digital, incluyendo auditorías obligatorias y mecanismos de notificación de incidentes.
Promover la armonización normativa regional, especialmente dentro de la Alianza del Pacífico, para facilitar la integración financiera transfronteriza.
Lanzar campañas nacionales de educación financiera, centradas en los pagos digitales, la privacidad de los datos y la prevención del fraude.
Conclusión
La Ley GENIUS y el Decreto 1069 representan pasos fundamentales en la regulación global y local de los instrumentos financieros digitales. Su convergencia ilustra un compromiso compartido para modernizar los sistemas de pago, mejorar la protección de los consumidores y fomentar la innovación. Para Colombia, el reto consiste en traducir estos avances normativos en mejoras tangibles en materia de inclusión financiera, resiliencia tecnológica y competitividad económica. Al alinear la política nacional con las mejores prácticas internacionales, Colombia puede posicionarse como líder regional en la revolución de las finanzas digitales.
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